SAN PETERSBURGO

Introducción

San Petersburgo. Bandera de Rusia.Sinceramente creo que esta entrada de San Petersburgo podría haber sido continuación a la de Moscú, ya que únicamente pude disfrutar 2 días y medio de la bellísima ciudad. Sin embargo, pese al frío, pude visitar ciertos lugares que no desmerecen este homenaje.

Como cuento en mi experiencia en Moscú, una amiga de mi mujer nos invitó a pasar por San Petersburgo cuando se enteró que íbamos a visitar la capital rusa. Por lo tanto, no pude preparar el viaje por falta de tiempo. Se puede decir que me dejé guiar.

La llegada

flag_of_saint_petersburg_russia. San PetersburgoNunca había viajado tan al norte del globo, de ahí que ya desde el avión no quitase ojo a la blanca estampa que se podía observar por la ventanilla. Llegamos por la mañana. Decidimos coger un taxi en el aeropuerto de Pulkovo para llegar a casa de nuestra amiga Anna.

Mi primera sorpresa, según entrábamos en la ciudad, fue ver una gran estatua de Lenin con el brazo extendido, justo delante de un edificio de estilo “estalinista”. Se trataba del Edificio de los Soviets, construido en su momento para albergar al gobierno de Leningrado, pero nunca se usó para tal fin, ya que la obra fue finalizada justo al inicio de la II Guerra Mundial.

Tras 1 hora de taxi (50 euros) y después de cruzar los famosos canales, llegamos al apartamento. Las ventanas daban a un bonito parque con un lago helado donde la gente patinaba y hacía esquí de fondo (Lago Lakhta). La verdad es que tiene mucho mérito hacer deporte a -10ºC.

Lago .San Petersburgo

La ciudad

La mayor parte de los movimientos los hicimos en taxi, aunque también cogimos el tren. Sin embargo no llegué a usar el metro, que también tiene un aire de museo suburbano como el de Moscú.

La primera noche, a las pocas horas de llegar, puesto que en estas fechas navideñas el ocaso se produce en torno a las 16:00, fuimos a dar una vuelta por la ciudad. He de mencionar que durante el trayecto en el taxi, confundí un edificio de fachada azulada con el famoso “Museo Hermitage”, ¡y vaya mosqueo que se cogió el taxista! No tanto por mi ignorancia sino porque ni mis propias anfitrionas rusas lo tenían claro. De modo que más vale documentarse un poco si uno no quiere hacer el ridículo.

Cuando bajamos del vehículo pude admirar en este orden:

  • La Plaza del Palacio, con su Columna de Alejandro la cual debe su nombre al Emperador Alejandro I. Dicho monumento fue erigido tras la victoria contra la invasión de las tropas napoleónicas a principios del S. XIX.
  • El Palacio de Invierno, parte del Museo Hermitage, también situado en la Plaza del Palacio.

Palacio de invierno. San Petersburgo

  • Los jardines del Almirantazgo de San Petersburgo, antigua Escuela de Almirantes del Imperio ruso.
  • La Catedral de San Isaac, del S. XIX.

Catedral de San Isaac. San Petersburgo

  • La Avenida Nevski, principal avenida de la ciudad y centro financiero y comercial. Se trata de una calle con mucha historia, tanto con lo zares como tras la Revolución Bolchevique del 17, y que merece la pena conocer.

Av. Nevski. San Petersburgo

En esta última avenida, enfrente de la parada de metro “Gostinyy Dvor” cenamos en un restaurante de comida rápida llamado “Cheburetsnaya” (чебуречная), donde probé unas empanadillas de origen turco o mongol llamadas “Chebureki”, rellenas normalmente de carne con especias. Son muy típicas en Rusia, y se suelen acompañar con cerveza o té.

Torre Reloj. San Petersburgo
Al día siguiente nos levantamos temprano con la intención de visitar el Hermitage, pero a uno se le quitan las ganas de esperar colas eternas a temperaturas bajo cero. De modo que nos fuimos de compras por la Avenida Nevski. Entramos en los conocidos almacenes de los hermanos Eliséev donde tomamos unos dulces. Pasamos por delante de la Torre del Reloj y del Centro Comercial Gostinyy Dvor, el más histórico e importante de la ciudad.

Tengo que destacar también nuestra visita a la Catedral de Nuestra Señora de Kazan, Virgen más venerada de Rusia. Destacar por lo bueno y por lo malo:

  • Por lo bueno porque es de gran belleza, tanto exterior como interiormente. Se construyó en el S. XIX a semejanza de la Basílica de San Pedro de Roma. En esa época fue considerada por muchos rusos un monumento a las victorias militares contra las tropas napoleónicas. Es más, uno de los grandes héroes de la Patria que luchó contra Napoleón, el Mariscal Mijaíl Kutúzov, se encuentra enterrado en el interior de la Catedral.

Catedral Kazan.San Petersburgo

  • Y por lo peor porque es fácil que le timen a uno. Frecuentemente, un hombre y una mujer con zancos y vestidos de época suelen rondar sus jardines. Si te cogen despistado, como nos pasó a nosotros, empiezan a bailar contigo para que te hagas unas fotos. Lo que no te dicen es que les tienes que pagar luego 50 euros. No lo olvidaremos fácilmente.

estafa. San Petersburgo

Ya a mediodía, topamos con la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada (también llamada Catedral de la Resurrección de Cristo). Fue construida en el lugar donde se asesinó al Zar Alejandro II. Hoy día es un museo, pero por desgracia, al ser justamente el día de Nochebuena, se encontraba cerrada al público. Esa noche cenamos en casa, como suele hacerse en España. Tomamos productos típicos del país: una sopa caliente llamada “borsch”, a base fundamentalmente de patata y remolacha, productos marinados, canapés de caviar rojo y una ensalada rusa de arenque que a mí personalmente me encanta (сельдь под шубой), todo ello acompañado de un vino tinto dulce llamado кагор, utilizado en la Iglesia Ortodoxa rusa para la Santa Comunión y cuyo origen procede de la región francesa de Cahors.

Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada. San Petersburgo

Lo más característico de nuestro final en la ciudad fue la visita al Teatro Mariinsky para ver la obra de ballet de Anna Karenina, donde actuó la famosa bailarina rusa Uliana Lopatkina. Por desgracia nos tocó verla en el nuevo edificio anexo, conocido como Mariinsky II, precioso pero sin el glamour y la historia del primero.

Teatro ballet. San Petersburgo

Antes de finalizar, quisiera destacar también un restaurante de moda llamado Ribeye, situado justo detrás de la Catedral de Kazan. El ambiente es espectacular. Los camareros hacen shows durante la cena, y entre actuación y actuación un DJ pincha música House. Hay una zona más tranquila, y en una planta superior se pueden tomar cocktails. La calidad es bastante buena, sobre todo en carnes, y posee una carta de vinos muy variada e internacional (había Marqués de Cáceres). Merece mucho la pena. En Madrid lo más parecido a día de hoy es el restaurante Tatel. El precio (con 1€=70 rublos) puede rondar los 35-50 euros por persona, dependiendo lógicamente de si se bebe vino.

Mapa de San Petersburgo

Observaciones

  • Puntuación general de San Petersburgo: 9
  • Comida: 8
  • Ambiente (vida diurna y nocturna): 8
  • Cultura (momentos, edificios…): 9
  • Repetiría viaje: SI. Tengo que visitar el Hermitage y ver la ciudad documentado.
  • Recomendaría conocerlo: SI, sin duda alguna.

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