CRETA

Introducción

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Continuando con el viaje de Grecia, hablaremos ahora de Creta, una isla con mucha historia y una gran cultura de playas. Para probar la experiencia, decidimos coger un ferry desde Santorini hasta Heraklion. Aún así, siempre se puede volar hasta los dos aeropuertos principales de la isla, en Heraklion (la capital de la isla) y en Chania (también llamada Xania o La Canea). El precio del billete de ferry fue de 63 euros, y el tiempo del trayecto de una 1 hora y 45 minutos.

Como ya dije en el post de Santorini, el personal del hotel nos acercó al puerto de manera gratuita. En Santorini hay dos puertos: el puerto histórico (a la altura de Fira) donde desembarca sólo el personal de los cruceros, y el puerto de uso cotidiano, situado a la altura del Santorini Wines Winery.

La llegada a Creta

El trayecto en barco fue muy cómodo y tranquilo. En el puerto de Heraklion cogimos un taxi hasta el aeropuerto para recoger un coche de alquiler. La distancia es muy corta, de unos 4 kilómetros y el precio del taxi de unos 10 euros. Esta vez, habíamos alquilado desde España un coche modelo ford fiesta o similar a través del portal “Rentalcars.com”. El punto de recogida fue la compañía “SK Rent”. Pues bien, nos dieron un nissan micra, sin tapacubos, en no muy buenas condiciones y con el depósito en reserva.

Santuario de carretera. Creta

Cuando salimos del aeropuerto fuimos a repostar a un gasolinera BP, que era la más cercana. Tras pagar el depósito lleno, a 1,49 euros el litro de gasolina sin plomo 95, nos incorporamos a la carretera rumbo a Chania, donde teníamos el hotel. A los pocos metros de viaje, sin salir aun de Heraklion, tuvimos problemas con el maletero del coche, el cual se abría cuando dabas los intermitentes. Tuvimos, por lo tanto, que volver al aeropuerto para cambiar de coche. Tras discutir con el personal de la compañía y aguantar malas caras, nos dieron otro nissan micra en condiciones similares al anterior, esta vez con el depósito lleno.

Por fin pudimos arrancar y dirigirnos a Chania. Casi dos horas de viaje en hacer unos 145 km. La carretera de doble sentido, aunque pronto aprendimos a usarla como los griegos. Al tener los arcenes muy amplios los coches circulan casi con las 4 ruedas fuera de la carretera, lo que permite adelantar fácilmente. Ojo a los radares.  Hay muchos en el trayecto, y suelen ser de 60 u 80 km/h. Si son nuevos en las carreteras griegas, y su primer viaje es de noche, tengan cuidado con los pequeños santuarios que hay próximos a la carretera y no los confundan con radares…

El hotel

Decidimos buscar algo más de tranquilidad alojándonos a las afueras de Chania, como ya hicimos en su día en Cerdeña. Para ello, nos alojamos en el Apartahotel “Forum Suites” a unos 4 km del centro de la ciudad. Visto desde fuera es de estética moderna. Cuenta con piscina, restaurante y un “mini-market”. Este último sólo abre a petición de los huéspedes, y contiene artículos de primera necesidad. En cuanto al gym, se me caería la cara de vergüenza decir que a esa habitación en el sótano, sin ventilación y con una sola máquina rota lo llamen gimnasio.

Las habitaciones son amplias y cuentan con una mesa y varias sillas para comer. También hay un fregadero y una nevera pequeña. Cuentan además con 2 sofás. La estética no está nada cuidada, el baño es muy pequeño y muy viejo, la ducha es enana y con cortinas, la iluminación en el mismo es muy tenue, y la cama no es nada cómoda. Menos mal que no pasamos mucho tiempo en la habitación.

El desayuno, que era la única comida que venía incluida en el precio, no estaba mal. Fiambre, huevos, cereales, fruta, queso, yogurt, zumo de cartón, café y leche.

El personal del hotel fue muy educado en todo momento y muy atento. Se ofrecieron desde el primer momento en prestarnos su ayuda y darnos asesoramiento de la ciudad. La única pega, al igual que en nuestro viaje a Casablanca, fue la plancha. Costó convencer alguna que otra vez al personal del hotel para que nos prestase una plancha, pero finalmente lo conseguimos en todas la ocasiones salvo en una.

Además cuanta con una playa situada a 50 metros de la puerta de acceso. El parking (3 plazas) es gratuito, aunque se puede aparcar perfectamente en la calle sin ningún tipo de coste.

El precio por 7 noches fue de 875 euros.

Las playas

¿Por qué elegimos Chania, que se encuentra en la zona oeste de la isla, y no Heraklion (más céntrica y capital de isla) o cualquier otra población? La respuesta es sencilla, por las playas.

Playa de Elafonisi. Creta

Tanto en Heraklion como en Chania hay muchos restos de épocas pasadas: iglesias bizantinas y venecianas, puertos de estilo veneciano, restos de mezquitas y minaretes de la época de dominio otomano… Además son dos ciudades con mucho turismo, llenas de bares y restaurantes. Pero en la comarca (o unidad periférica) de Chania se encuentran las mejores playas de la isla, o al menos un gran número de ellas. A continuación mencionaré aquellas que visitamos nosotros:

  • La playa de Marathi: a unos 17 km al este de Chania. Se encuentra muy próxima a una Base Naval de la OTAN, de ahí la presencia de militares y carteles de terrenos vigilados. Hay dos calas separadas por un pequeño dique. Posee tumbonas con sombrillas y bares para comer.
  • La playa de Stavros: a unos 16 km al norte de Chania. Se encuentra situada a los pies de una montaña. Forma una pequeña laguna de no mucha profundidad. También posee tumbonas y bares para comer.

Playa de Stavros. Creta

  • La playa de Balos: a unos 50 km al oeste de Chania. Pese a ello, el tiempo estimado hasta alcanzar la playa es de una 1 hora y 45 minutos aproximadamente. El acceso es algo complicado, ya que hay un tramo por camino de arena y piedra de unos 7 km, y posteriormente un paseo de unos 30 minutos. Antes de alcanzar el camino hay que pagar 1 euro para acceder a la playa. El trayecto es espectacular, dejando a un costado la bahía de Kolpos Kissamou. Importante: No hay ningún bar en 8 km a la redonda, por lo que es muy importante llevar agua. El agua es de un turquesa espectacular, digna de portada de agencia de viajes.

Playa de Balos. Creta

  • La playa de Falasarna: a unos 50 km al oeste de Chania. Es una playa abierta y alargada con aguas cristalinas. Cuenta con sombrillas y tumbonas acotadas con su propio chiringuito. Las montañas de la parte norte se dan un aire a las de Ipanema, de ahí que un chiringuito lleve el nombre de la playa brasileña. El gran problema es el fuerte viento, que levanta la arena y llega a ser bastante molesto. Aún así merece la pena visitarla.

Playa de Falasarna. Creta

  • La playa de Elafonisi: a unos 75 km al suroeste de Chania. Se tarda bastante en llegar, 1 hora y 30 minutos, ya que las carreteras son bastante estrechas. Se trata probablemente de la mejor playa de la isla, y en mi opinión una de las mejores del mundo. Posee una gran extensión de aguas cristalinas, donde se puede caminar sin que el agua llegue a cubrirte. Es muy difícil conseguir una sombrilla, que no tumbonas, por lo que es importante madrugar. Cuenta con algún chiringuito, pero también se puede comer en el pueblo que hay al lado. Nosotros comimos ya de vuelta a Chania, en un restaurante de carretera a 10 km de Elafonisi, donde nos invitaron a más platos de los que pedimos.

Playa de Elafonisi. Creta

Algo de historia

Leyendo una guía de viaje (Anaya Touring) que compramos antes de nuestro viaje a la isla, nos dimos cuenta de que próxima a nuestro hotel se encontraba la población de Maleme, famosa por ser el lugar donde se produjo el primer lanzamiento de paracaidistas en combate a gran escala de la historia. Tuvo lugar el 20 de mayo de 1941. En la actualidad, en la zona existe un aeródromo militar, una base de paracaidistas griegos y un cementerio de caídos alemanes durante la invasión de la II Guerra Mundial, la mayor parte de ellos paracaidistas.

Cementerio Paracaidistas Maleme. Creta

Tras pasar el día en la playa de Falasarna decidimos pasar a ver el cementerio. Se trata de un lugar muy sencillo, de acceso gratuito, con unos jardines muy bonitos. Las lápidas en el suelo son muy sencillas, donde no se hace ninguna referencia al III Reich, únicamente el nombre del caído, su fecha de nacimiento y defunción y su empleo militar. En una de las placas conmemorativas había unas coronas de flores, curiosamente ofrecidas por la Fuerza Aérea Británica, defensores de la isla en el momento de la invasión alemana.

Cementerio Paracaidistas Alemanes Malem. Creta

Los restaurantes

Vamos a hacer referencia a aquellos restaurante de Chania donde comimos nosotros, la mayoría de comida típica griega, y muchos de ellos considerados como los mejores de la ciudad según varias webs.

  • Thalassino Ageri: Para muchos turistas se trata del mejor restaurante de pescado y marisco de Chania, incluso alguno llega a decir que el mejor de Europa. Pues bien, realmente se trata de un restaurante a la orilla del mar, sobre arena, muy parecido a cualquier restaurante andaluz de pescado frito. La zona tiene su encanto, y está rodeada por antiguos edificios de curtidurías. Probamos: unos mejillones cocidos, sepia, anguila rebozada, pulpo cocido, gambas frescas rebozadas y un vino blanco de Creta. El servicio fue muy rápido y el precio para dos personas fue de 60 euros. Personalmente, lo considero muy normalito, y la anguila nada que ver con la que probamos en el restaurante Italia de Cagliari, en Cerdeña.
  • Kariatis: Se trata de un restaurante moderno de comida variada, aunque tiende a la italiana. Nosotros probamos: tartar de salmón, ensalada Arugula, atún con wakame, pollo en salsa Dijón, una mousse de lima y limón y un espresso, todo ello acompañado por una botella de un vino tinto de Creta llamado Karavitakis Merlot 2012. La ensalada era enorme y llena de frutas, más bien parecía una macedonia. El servicio fue un poco lento, el vino estaba caliente y el café frío. Precio para dos personas 88 euros.

Restaurante Kariatis. Creta

  • Salís Chania: Situado en el puerto veneciano de Chania. Es de estilo moderno. Tomamos un carpaccio de pulpo (estaba cocido), un tartar, una dorada y una lubina. El vino nos lo recomendó un sumiller muy simpático que conocía varios vinos españoles. Esta vez elegimos un vino blanco Dalmara, del norte del país. La comida estuvo bastante bien y sabrosa. El precio, 80 euros para dos personas.

Restaurante Salís Chania. Creta

  • Semiramis: Se trata del típico restaurante griego “para turistas”. Tiene mucha fama y es uno de los más conocidos de la ciudad. Es un lugar con mucho encanto y con música griega en directo. Probamos un puré de garbanzos parecido al humus, una ensalada Constantinopla, unas chuletas de cordero y cordero al estilo de Creta, todo ello acompañado por una botella de vino tinto Kava Boutaris que no estaba nada mal. La comida igualmente mereció la pena. El precio para dos personas fue de 60 euros.

Restaurante Semiramis. Chania, Creta

  • Enetikon: Se trata de un restaurante de comida griega muy normalito, ubicado en una calle próxima al puerto veneciano. Probamos un puré de garbanzos, una ensalada de remolacha, pulpo a la plancha y gambas al grill. El pulpo era abundante y un poco duro y el puré nada que ver con el de Semiramis. Pedimos agua y dos copas de vino. El precio para dos personas fue de 50 euros.

Observaciones

  • Puntuación general de Creta: 8
  • Comida: 8
  • Ambiente (vida diurna y nocturna): 8
  • Cultura (momentos, edificios…): 8
  • Repetiría viaje: SI (siempre que fuera para visitar otras partes de la isla).
  • Recomendaría conocerlo: SI.

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